Toma riesgos, expande tus horizontes.

Esta semana recibí un correo muy especial, de esos que te enchinan la piel, te sacan unas cuantas lagrimitas (obvio de felicidad) y te motivan a seguir haciendo las cosas con entrega, dedicación y amor. En él, una querida coachee (que terminó su programa de acompañamiento emocional a finales del año pasado) respondía al Newsletter de esta semana contándome cómo con las herramientas que aprendió durante nuestras sesiones hoy ha logrado materializar un sueño que había estado persiguiendo por años.

Para hacerlo, ella decidió arriesgarse y ser perseverante, no antes de cuestionar y eliminar los límites que le impedían dar ese gran paso. Ella, eligió confiar en sus decisiones para romper, de tajo y para siempre, con el patrón de no tomar riesgos.

Entre tú, ella y yo no existe diferencia alguna, todas tenemos la habilidad de confiar y si es necesario arriesgarnos para hacer de nuestros sueños una realidad.

El secreto está en desearlo con el alma, hacerlo con el corazón y aprender cómo trabajar con tus pensamientos para que dejen de ser obstáculos y se conviertan en posibilidades.


“Lo que tu corazón piensa es grandioso, grandioso.

A lo que le pone énfasis el alma, siempre es lo correcto.

Ralph Waldo Emerson dijo esto y estaba en lo cierto.

La mente es la última parte tuya a la que debes escuchar. Ella piensa en todo lo que puedes perder. El corazón piensa en todo lo que puedes dar, y el alma piensa en todo lo que eres.

Te lo voy a dejar a ti, el decidir cuál de los tres es el más importante”

-Neale Walsch

Tanto en mi vida personal, como en mi vida profesional, tomar riesgos me ha permitido expandir mis horizontes, reconocer mis talentos y vivir de mi pasión.

Si aún no conoces cómo llegué aquí, te invito a leer mi historia.

Mi intención más profunda con este artículo no es que pierdas el miedo, sino que actúes a pesar de él, que lo vuelvas compañero de viaje hacia tus sueños. Así que, con mucho amor, acá te dejo unos tips, que espero te inspiren, a dar ese gran brinco que tanto has estado deseando.

  • Confía en tu inteligencia intuitiva: si algo en ti dice “esto es para mí”, probablemente sea tu intuición ¡escúchala!

  • Recuerda que mereces todo lo que sueñas: mereces ser feliz, mereces tener una gran vida, mereces invertir en ti.

  • Encuentra una intención más grande que tú: pregúntate ¿para qué deseo esto?, toma la respuesta y vuelve a preguntar ¿para qué deseo esto? Este es un truco que funciona para ir más allá de la mente y llegar más cerquita del corazón.

  • Haz de la respuesta anterior tu motivo, tu gasolina, tu empuje y brinca.

  • Confía.

  • Cuando aparezca el clásico “¿y si sí / y si no?” cámbialo por el opuesto. Por ejemplo: ¿y si me quedo sin dinero? por ¿y si no me quedo sin dinero? o ¿y si no resulta? por ¿y si sí resulta?

  • Recuerda que no existen “malas” decisiones o decisiones equivocada: tus creencias son las que las valoran así. Así que sea, cual sea tu decisión si la tomaste desde el amor ten la seguridad que será perfecta.

  • Ojo: no decidir también es una decisión. Si quieres saber más sobre decisiones te invito a leer el artículo ¿Cómo tomar decisiones y estar en paz con ellas?

  • Y por último ten fe y disfruta el vuelo.


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