Mis aprendizajes durante mi certificación como coach ontológico.

Como ya les he contado por aquí a principios de 2015 decidí que era momento de emprender lo que ha sido un gran viaje a mi interior. Siempre había tenido que ir lejos para lograrlo y esta vez estando aquí, en Guadalajara, rodeada de familia y amigos conseguí conocerme más de lo que lo había hecho en los últimos 28 años de mi vida. ¿Cómo lo hice? renunciando a lo que creí que sería mi futuro para embarcarme en la escuela que me ha abrigado estos últimos 9 meses: El Instituto MMK de Alejandra Llamas.

​En general el coaching cambió la perspectiva que tenía sobre la realidad, sobre mí misma y sobre los demás. Pasé de ser creación a ser creadora. Y aprendí que la paz, el amor y la alegría están dentro de mi y cuando no los siento es por que la historia que me estoy contando ya no es verdadera para mi espíritu.

Hoy, en este post, quiero compartirles que pronto recibiré mi certificado ante la Federación Internacional de Coaching como Facilitadora de los procesos MMK y comenzaré un nuevo viaje, ahora como coach profesional.

Entonces, a manera de recordatorio personal y como invitación a sumarte en este viaje, transcribo de mi libreta las nuevas declaraciones, pensamientos y creencias a las que he llegado gracias al coaching:


  • Los corazones rotos no existen: cada persona que llega a mi vida viene a sanar aquello que el Universo le dicta que haga. Entonces, hoy ya no me presento frente al otro con un corazón lleno de parches y cicatrices sino como una mujer completa.

  • Los límites son necesarios y comienzan en mis pensamientos.

  • El control no existe: aprendí que a final de cuentas estoy deseosa de que las cosas no salgan como yo quiero por que ahí esta la gran bendición que es entender que el orden es divino y que el Universo conoce mejor mis intereses.

  • Cuestionar mis pensamientos una gran herramienta de vida: cuando cuestiono mis pensamientos me vuelvo loca por mi, estoy conmigo, veo la chispa que ellos no me dejaban ver, me amo incondicionalmente y empiezo desde cero, sin mi pasado ni mi futuro, una relación conmigo misma.

  • Soy feliz por elección: los momentos de desequilibrio representan evolución.

  • Busco éxito en términos de una vida balanceada: motivación dentro de mi.

  • Nada es fijo: soy un ser en potencia y si cambio yo, cambia el mundo.

  • Soy un vehículo: para lograr que otros vean más posibilidades en su vida y tengan las herramientas para hacerse responsables de la misma.

  • Soy parte del mundo tanto como el mundo es parte de mí: cuido la calidad de mis interpretaciones, me hago responsable de mi estructura a través de mi yo espiritual y diseño quien soy a cada momento.

  • Como la flor no me conozco: vivo la experiencia de conocerme.

  • A través del humor me amo: la compasión con los demás empieza conmigo misma.

  • Disfrutar: es estar en tiempo presente contemplando o compartiendo conmigo o con los demás.

Por último me gustaría compartir que yo creía que para vivir la vida de manera intensa y sacarle jugo a las experiencias había que sufrir y cuando estaba en paz me sentía morir. Hoy ya no lo creo más. Elijo sacarle jugo a la vida como lo hace la flor: regalando su amor a quien la rodea, viviendo su experiencia, dejando ir para resurgir con más fuerza, aprovechando la lluvia, sobreviviendo en la sequía y en constante cambio admirando la vida.

0 comentarios